lunes, 27 de octubre de 2008

Sub-realismo criollo


Chacarera

Los violines de la chacarera santiagueña suenan siempre un poco desafinados.
A propósito.
Para que la música suene bien en el volumen saturado de las radios de los camioneros, en las radios con poca pila de los ranchos del monte, en los bailes de clubes cancha de basquet-tinglado de zinc.
Para darle una textura acorde al calor salvaje de las siestas, a los manteles pegoteados de los bares de ruta vino tinto-ginebra-caña Legui.
A los zapatos viejos, ajados y relustrados de las maestras que ganan dos pesos y esperan el colectivo en la puerta de esos mismos bares.
A sus medias de nylon-hebillas-pulseras que hacen juego.
Suenan un poco desafinados por que sí.
Para convocar a las iguanas y a los duendes.
Porque las cuerdas son baratas.
Por no saber tocar mejor.
Por tener vagancia de afinar si total para que.
Para que la música se impregne del resentimiento y el orgullo que conviven en el mestizaje.
Para acompañar a los borrachos que cantan a destiempo.
Para ser coherentes con el desaliño de la periferia.
Para mostrar la hilacha.
Para matizar con un poco de humor tantas ausencias y tanto dolor.


Nota: Al texto lo encontré de casualidad ojeando uno de los libros del fotógrafo Marcos López, Pop Latino. El relato es suyo y me impactó no sólo porque tiene mucho de mis orígenes, sino que lo encontré mezclado entre fotos y obras de arte pop como la que colgué en este post. Su obra, dice él mismo, es "Sub-realismo criollo". Y me pareció un lindo título para un post.

3 comentarios:

¨ dijo...

la musica, como una vida: una orgia de improvisaciones, una caricia en la mano que cincela la silex. y entonces, bailar como si de eso dependieran las cuatro estaciones. que a veces depende.

Oveja Negra dijo...

la periferia tiene mucho para contar...
muy bueno tu espacio.

oveja negra
www.lentolaberinto.blogspot.com

Lorena Tapia Garzón dijo...

Diéresis, qué bueno que las estaciones dependan de nuestro bailar y de nuestras improvisaciones orgiásticas. Me gustó.
Gracias por pasar, oveja negra.