martes, 22 de septiembre de 2009

Curiosa sutileza

"No son las paredes, ni el techo, ni el piso lo que individualiza la casa sino esos seres que la viven con sus conversaciones, sus risas, con sus amores y odios; seres que impregnan la casa de algo inmaterial pero profundo, de algo tan material como es la sonrisa en un rostro, aunque sea mediante objetos físicos como alfombras, libros o colores. Pues los cuadros que vemos sobre las paredes, los colores con que han sido pintadas las puertas y las ventanas, el diseño de las alfombras, las flores que encontramos en los cuartos, los discos y libros, aunque objetos materiales (como también pertenecen a la carne los labios y las cejas), son, sin embargo, manifestaciones del alma; ya que el alma no puede manifestarse a nuestros ojos materiales sino por medio de la materia, y eso es una precariedad del alma pero también una curiosa sutileza".


Nota: extracto de "Sobre héroes y tumbas", de Ernesto Sabato.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El 15

La primera vez que gané algo al azar fue cuando tenía 15 años: fui la ganadora de una torta que rifaban los chicos del último año de mi escuela para irse de viaje de egresados. ¿El número de mi rifa? El 15. Lo había elegido porque fue precisamente un día 15 el que me había puesto de noviecita por primera vez. Varios años después, durante una fiesta del día del estudiante, me dieron con la entrada un número, el 15, y gané el premio mayor de una serie de sorteos: un colchón (más insólito que el premio fue llevarlo a casa de mis padres a la madrugada y bajarlo de la camioneta de mi papá frente a unos vecinos que miraban... al menos con mucha curiosidad).

No suelo ser supersticiosa, pero me gusta el 15. Y aunque lo que busco no es precisamente suerte, ni que me ayude el azar, ayer me dieron ganas de darle crédito al 15. Ojalá que sí.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

No se negocian

Hace poco más de 15 años que no voy. Hasta me mudé a la Gran Ciudad, a miles de kilómetros de ella y de su suave aspereza. Pero la rememoro. Basta dar un vistazo por los textos de este blog para darse cuenta cuánto, pero cuánto la rememoro. Andalgalá es el pueblo de mis raíces. De mi apellido. De las comidas árabes de mi abuela que (¿oh casualidad?) murió hace poco más de 15 años. Tanto la rememoro que varios años después descubrí que mi mejor amigo es de Andalgalá, y no lo conocí en Andalgalá. Tanto la rememoro que me visto con sus áridos paisajes, duermo en los eternos viajes en colectivos que parecían carretas, y transpiro esa ruta que no era ruta. Y ahí se instalaron ellas. Las salvajes. A impedir que las rutas no sean rutas, que los colectivos no sean carretas, pero a desmembranar sus ríos, sus aguas, su naturaleza. La vida y el agua, dicen, no se negocian. Pero cuánto negocio hay en medio de la aridez, las no rutas y las carretas.

martes, 8 de septiembre de 2009

Muda

Muda. Dejando que la vida se amontone en cajas, cajones y bolsillos. Pero muda. Rememorando en cada pelusa el plumazo de las idas y las vueltas y las partidas y las quietudes. Muda. Mira el escobazo de la incertidumbre y juega a soportar. Pero muda. Se angustia y coquetea con despertar en la intemperie, en techos de paja que el viento desteje. Muda. De callar, de esconder, de pretender y no decir. Pero muda. De mudar, de buscar las palabras, los espacios, los instantes en soledad. Muda. El secar de las medias en el baño, la tarde lluviosa, la humedad en la alacena, la tibieza de sus pies enredados. Pero muda. Las noches en silencio, el bullicio del viento, la letanía del departamento. Muda. El reflejo de los autos en el cielorraso, los domingos de candombe, la plaza triste en las mañanas, el andar apresurado. Y se muda, de Tucumán a Buenos Aires. De Coghlan a San Telmo. De San Telmo a Boedo.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Satisfacción de la muerte

“El esfuerzo indispensable para suicidarme era superfluo ya que, desaparecida Faustine, ni siquiera podía quedar la anacrónica satisfacción de la muerte”.

Nota: extracto de "La invención de Morel", de Adolfo Bioy Casares

martes, 1 de septiembre de 2009

viernes, 28 de agosto de 2009

Dulzura distante

Me acordé. Y tu dulzura distante. Y voló, voló mi destino. Y duró mi vida un instante.


Otro bello tema de Fernando Cabrera con la bella voz de Ana Prada.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Dolor impaciente

Duele. Como salir a correr después de cinco años de no hacer nada. Como si se desgarraran las pantorrillas, los brazos, los cuádriceps. Duele. Como el abandono, como el despojo de las ilusiones, los proyectos, las mañanas y los rayos del sol atravesando las rendijas de la ventana. Duele. Como la soledad perpleja de unas paredes gastadas, añejadas, olvidadas. Como el vacío otoñal retorciéndose en las vísceras. Duele. Como el silencio dominical, cronometrado, desilusionado. Como el fuerte olor a miseria, a enjambre, a pesadilla. Duele. Como despertar con fiebre, sudor y escalofríos. Como el vulnerable desaire de una madrugada lluviosa y fría. Duele. Pero no salió a correr (aún), ni la abandonaron (supone), ni las paredes se gastaron (todavía), ni el silencio la abruma (lo disfruta), ni tiene fiebre (por suerte). Todavía busca (o prefiere ignorar) el rincón oscuro de ese dolor impaciente.

lunes, 24 de agosto de 2009

Implacable

La nostalgia es linda, a veces. Es como despegar la etiqueta de un viaje nuevo. Como desempolvar la biblioteca del abuelo. Como respirar en un inhóspito paraje. Como unos mates amargos en la letanía de un feriado postergado. La nostalgia es linda, a veces. Es como descubrir fotos amarillentas mientras buscás algo perdido. Como el hervor de un guiso de lentejas un día de mucho frío. Como el perfume de los azahares en una fugaz visita a la casa de tu infancia. La nostalgia es linda, a veces. Es como un beso recóndito y cosquilloso. Como un café en la 25 de Mayo de Tucumán. Como el sonido furioso del viento en un décimo piso. Como releer ese libro que despojó tus sueños a los 15 años. La nostalgia es linda, a veces. Pero, también, implacable.

martes, 18 de agosto de 2009

Lo difícil de las trampas

Nunca es fácil descubrir las trampas. Trampas en los juegos, trampas en la calle, trampas en los límites, trampas en el amor, trampas en la competencia, trampas en la cabeza, trampas en el cambio, trampas en los discursos, trampas en la política, trampas en la amistad, trampas en los vuelos, trampas ocultas, trampas explícitas, trampas en los abrazos, trampas en la desazón, trampas en el zapato...

Más difícil aún: descubrirlas y no poder esquivarlas.

lunes, 17 de agosto de 2009

Agua

¿Llueve? No, no llueve. Pero se escucha clarito: cae agua, mucha agua, como una catarata. Clarito, clarito, a pesar de estar en un 10º piso y de que la ventana dé a una avenida ultra transitada. ¿No serán los autos? No, no son los autos. Es agua, y no viene del cielo, ni hay un camión hidrante, ni nada de eso. Es la fuente del edificio de enfrente. ¿Me estás jodiendo? No, no te estoy jodiendo. Hay una fuente en el patio delantero del edificio de enfrente. Y se escucha clarito: atraviesa el sonido infernal del tránsito, de las bocinas, del embotellamiento, de los autos y hasta de los camiones que van al puerto; sube y sube hasta el 10º piso, entra por mi ventana y se queda ahí, al ladito nomás, en la oreja de uno. ¿Estás fumada? No, no estoy fumada. Pero esa fuente casi casi provoca eso.

sábado, 15 de agosto de 2009

Tanto

Tanto despiste. Tanto de corridas, de ocupaciones, de sinsabores y no tanto. Tanto de noticias, de música, cosquillas y deseos que vienen y se esfuman. Tanto de cuelgue, de enojos, de disfrute, de contracturas. Tanto de compañías y soledades. Tanto de que me mudo y no hice nada. Tanto de silencios y palabras de más. Tanto de agite, de pasiones y de diván. Tanto de fútbol, de Grondona, de Clarín. Tanto de mails, mates, despertador que suena y de no olvidar la ropa en el lavadero ni el homework de inglés. Tanto, pero tanto de rutina, que me olvidé. Actriz de reparto cumplió un año el 11 de agosto. No parece que haya pasado tanto. Y sin embargo hubo tanto que pasó por aquí.

jueves, 13 de agosto de 2009

Pablito

Es alto, grandote, deportista y musculoso. Usa barba de algunos días, rulos despeinados y salvajes y despierta suspiros entre mis amigas. ¡Pero ellas no entienden que las apariencias engañan! Las veces que habremos discutido por lo mismo. Yo roja de la ira tratando de explicarles que aún es un niño, que le cambié los pañales, le preparé la papilla y hasta le enseñé a caminar. No entienden que siempre va a ser mi hermanito.

Se llama Pablito y hoy cumplió 22 añitos.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Tic-tich-tashh

Tic-tich-tashh-trummm-ploinnngg... ¡Uy!, se cayeron las ideas.

Las estoy buscando, sepa disculpar.

sábado, 1 de agosto de 2009

Hojita de albaca

Hojita de albaca, tierra fértil y espigada
frecurita de azahares,
te canto, te bailo, te arrumaco, te amo.

Ay, hojita de albaca
te descubro,
te veo, te huelo,
tu pielcita suave y entalcada.

Ay, frescurita de azahares
el despertar de la Pacha,
vaya ritual, viento y quebrada.

Mi frescurita de azahares
hoy, tu madrina cerca,
siempre, en tu almita lejana
que hacía tanto añoraba.

Nota: dedicado a mi ahijadito, mi huevoncito, Ulises, que finalmente conocí hoy. Mitad tucumano, mitad jujeño y nacido cordobés, lo bautizamos hoy con ofrendas a la Pachamama, en el día en que se celebran los rituales dedicados a ella, la Madre Tierra.