sábado, 14 de febrero de 2009

Donde muere la tristeza

"Adiós, ya me voy
camino de las trincheras
hacia el carnaval
que es donde muere la tristeza".

Estrofa final de "Como flor del campo", de Raúl Carnota.

jueves, 12 de febrero de 2009

Beso

“Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua”. (Julio Cortázar, Capítulo 7, Rayuela).


Nota: Alguien me regaló una vez este beso, con la siguiente nota al pie: “Una incierta e improbable leyenda dice que si le das esta hoja a tu enamorado/a la cosa dura para siempre. Así que en las librerías de segunda mano, hay muchas rayuelas con una hoja menos”. Hoy, a 25 años de la muerte de Cortázar, recordé ese regalo, y reviví el momento en que me hicieron sentir una Maga.

Blogs amigos que también recordaron a Cortázar, aquí y aquí.

Antojo

Rep (Para agrandar la imagen hacer click sobre ella)

miércoles, 11 de febrero de 2009

Piedra libre, cagón

¡Piedra libre para el que está detrás de la hijaputez! Sí, a vos te digo. No mirés para otro lado. Ya te vi, malparido. No te escondás más, cabrón, que tenés las patas cortas y las manos sucias. ¡No te agachés, gil de cuarta! Además de garca, ¿sos cobarde? Piedra libre por el cagón que baja la mirada, titubea al hablar y esconde la mano ensangrentada.

martes, 10 de febrero de 2009

Hola, mi huevoncito

Además de huevón, salió madruguero el chango, y en eso sí que no se parece a la tía. Nació hoy, a las 2.45, y me avisó otra vez por mensaje de texto. Sí, sí, nació Ulises, mi ahijado, el de los huevos bien puestos. Hola, mi huevoncito, hola y hasta prontito.

jueves, 5 de febrero de 2009

Cinta de equipaje

Hay cosas, personas, momentos o acontecimientos que parecieran pasarnos por las narices casi por inercia sin que siquiera las miremos. Pero a veces, también, las vemos, las sentimos, las percibimos, y las dejamos pasar como en una cinta de equipaje (como dice un amigo). Entonces siguen su rumbo, a veces para volver y volver y volver, hasta que un día no regresan más. Y entonces, sí, qué boludos fuimos.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Lo obvio

Una amiga conoció hace poco a unos brasileros, así que todo el tiempo intenta hablar en portugués. Beijos de aquí, mininhos de allá, mais caipirinha por favor. De repente, los mira seria y con la espontaneidad de una niña dice una famosa frase que alguna vez escuchó por ahí: “Banana não tem caroço”.

Risas, miles, ante su mirada atónita, ingenua, silenciosa. Tantas son las risas que duran toda la noche. Y la anécdota divertida continuará varios días después, con discusiones varias acerca de dónde se originó la frase. Una pregunta que, además, nadie supo responder con claridad.

Pero ella insistió: “Banana não tem caroço”. Y alegó que esa frase, muy popular en Brasil, se trata, ni más ni menos, de una metáfora acerca de lo obvio (¿acaso no se dieron cuenta?). De lo que muchas veces creemos obvio, y no siempre lo es. Me gustó. Y pensé que bien podría ser, entonces, una metáfora del silencio, del vacío, del miedo, de la cobardía de decir, de demostrar, de nombrar, por no parecer obvios ante los demás.

martes, 3 de febrero de 2009

Poder con perfume de mujer

Antipatía o aversión hacia algo o alguien cuyo mal se desea. Así define la palabra odio el Diccionario de la Real Academia Española. Y es esa sensación la que expresan muchas mujeres argentinas hacia la primera presidenta electa de la historia nacional. Cristina Fernández de Kirchner despierta sentimientos encontrados en el electorado femenino, casi sin término medio.

A Cristina se la critica por muchas cosas. El bótox es una de ellas. Y aun señoras que aceptarían hacerse una cirugía o ven con buenos ojos que la actriz del momento se haga un refreshing consideran inaceptable que una mujer en el sillón de Rivadavia modifique su apariencia. También se suman las joyas, la ropa o las carteras Louis Vuitton. Se duda de su título de abogada. Molesta su tono de voz al estilo “maestra ciruela”. Se dice que es soberbia o déspota. Y la lista sigue. La pregunta es cuántos de estos reproches tienen que ver con que Cristina K es mujer.

“A las mujeres se las mide con la sensibilidad y a los hombres se los mide desde lo racional. Entonces la gente se mete en la vida privada, en cómo se viste, en cómo habla, en si es machona o femenina. A los hombres eso no se les analiza, sino que se los mide por la participación política. Parece que nadie se acuerda cuando Carlos Menem usaba Armani o llevaba una peluquera en el avión”, explica Carmen Colazo, consultora en género y magíster en Sociología. “Es una paradoja irresoluble: quieren una mujer femenina, pero no entienden que lo femenino pueda tener poder.”


Nota: extracto de la nota "Cristina: criticada tú eres entre (casi) todas las mujeres" publicada en el diario Perfil del domingo. Qué críticas más parecidas a los chusmeríos de peluquería.




Audio con las criticadas frases de Cristina K, extraído del blog de JP Mansilla (para que no se enoje y me agregue al blogroll).

viernes, 23 de enero de 2009

Otro yo

Pon un poquitiño de esto y otro poco de aquello de más allá. Agrégale una pizca de lo que llevas ahí, pero no olvides esto otro. Échale más de eso. Sí, muy bien. Ahora cambia de lado. ¡Que cambies, dije! Mézclalo. Más enérgicamente. Así, perfecto. Ahora ponle más de esto, un poco de lo otro y eso de ahí. Déjalo macerar. Bien, estás aprendiendo. Amásalo fuerte. Estíralo. Córtalo. Juega con él. Perfecto. Gira el borde. Nooo, ¡así no! Más despacio. Ahora está mejor. Ponlo en el molde, lentamente. Bien. Estíralo un poco y tapa con él ese vacío. Que no quede ni un borde suelto, por favor. Rellénalo más, por las dudas. Un poco más. Ahora quédate ahí, quieto, hasta que quede sellado. ¡Quieto dije! Son sólo cinco minutos, ¡hombre! No te quejes que pareces marica. Listo, ya está. Descansa. Mañana, supongo, será otro yo.

jueves, 22 de enero de 2009

Goodbye, Guantánamo

En su segundo día como presidente, Obama firmó el decreto para cerrar el centro de detención de la bahía de Guantánamo, Cuba, donde cometían atrocidades como las de la foto. Y lo hizo agarrando la lapicera con la zurda. Goodbye, Guantánamo.

martes, 20 de enero de 2009

Lo bello

Dicen que lo bello es difícil. Que si no fuera difícil entonces no habría nada bello. Porque si fuera fácil, todo sería bello, y entonces perderíamos el deleite de percibir, sentir, apreciar lo bello. Pero para mí no sólo es difícil, sino que también dura poco. Los momentos, las sensaciones, los sentimientos, el placer de lo bello siempre duran poco. Aunque se repitan o se renueven. Aunque haya miles de esas bellezas en la vida. Aunque en un mismo día parezca que todo lo que acontece o rodea es bello. Sí, lo bello, lo lindo, siempre duran poco. Porque si no duraran poco no estaríamos todo el tiempo buscándolos, deseándolos. Como un beso, un amor, un triunfo, un reconocimiento, una imagen, una canción, un viaje, unas vacaciones, una puesta del sol.

Mis bellas vacaciones duraron muy poco, tan poco como esta bellísima puesta del sol que me recibió al llegar a Buenos Aires. Entonces pensé que sí, que es difícil alcanzar unas lindas vacaciones. Que significa todo un año trabajando para unos pocos, poquísimos días de deleite. Pero no me importó.

domingo, 11 de enero de 2009

Qué pena

En estos momentos estoy rumbo a una semanita de vacaciones. Mochila al hombro, bolsa de dormir, sin celular ni conexión de ningún tipo, con unos pocos pesos encima y playa, mucha playa. Qué pena. Sepa disculpar.

jueves, 8 de enero de 2009

El pie del cerro

Después de dos días de reencuentro, ocio, asado, pan dulce, garrapiñada y fernet en el cerro San Javier, de Tucumán, tomaron coraje. Se calzaron la mochila, las medias soquete y las zapatillas. Short blanco una, bermudas otra, babuchas las dos restantes. Musculosas. Grandes anteojos de sol. Una botella de agua de litro y medio. Y ya. En marcha hacia la meta: bajar a pata hasta el pie del cerro.

Y allí se metieron, por esas cortadas que alguna vez subieron y bajaron como escaleras mecánicas. En medio de ese cerro selvático que las vio crecer. Cruzando por aquella ruta que se cansaron de transitar en auto. Codeando aquellos miradores que conocen de memoria, donde más de una vez fueron de canuto con algún que otro noviecito a mirar allá abajo la ciudad iluminada (entre otras cosas).

Había llovido sin parar hasta ese mismo día. El barro era caótico, las zapatillas parecían tener plantas lisas y ninguna recordaba que esas cuestas fueran tan empinadas (¿o es que sólo parecían empinadas?). El short blanco quedaría negro. Los brazos, raspados. El corazón, a los tumbos. Los bichos las llenarían de ronchas. Las plantas ortiga les irritarían la piel. Las piernas les temblarían durante dos o tres días después.

Pero nada de eso imaginaban entonces, porque nada de eso había sucedido la última vez que realizaron la hazaña. Así que se mandaron nomás, como a los 15 pero con el doble de años encima, algunos kilos de más, incontables atados de cigarrillos a cuestas y, para colmo, sin ningún noviecito.

Ninguna llegó hasta el pie del cerro. Pero anduvieron cerca, ¿eh?

miércoles, 7 de enero de 2009

Basta


"Qué fácil es tapar la historia de los palestinos, borrar la narrativa de su tragedia, evitar una ironía grotesca sobre Gaza...", dice el primer párrafo de un artículo de opinión de Robert Fisk, que se publicó hoy en Página/12, a propósito del bombardeo de las tropas israelíes sobre la Franja de Gaza.

Parece que tiene razón, que es muy fácil. Tan fácil como bombardear una escuela, un edificio, una calle, y que caigan muñequitos nomás. Como el de la foto. Lindo muñequito, ¿no?

martes, 6 de enero de 2009

Enhorabuena

Imagen de el cuento "El amor de todos los colores", donde una niña, Maité, se abraza con sus dos mamás.

Un chico se come una galleta aunque lo tiene prohibido. Una chica quiere recuperar los lápices que le ha quitado su hermano. Un nene se pregunta por qué las pompas de su baño son blancas. Otro va a la cancha a ver un partido de fútbol con su papá. Pero resulta que el primero tiene dos mamás lesbianas, la segunda es sorda, el tercero es de raza negra y usa silla de ruedas, el cuarto fue a ver a su mamá que es árbitro y está dirigiendo un clásico.

Si no fuera por esas diferencias, las historias son tan reales como las de cualquier cuento infantil clásico. Se trata de libros creados para la lectura de los niños, pero más acordes a las diversas realidades que existen. Libros que se venden como pan caliente en España, Estados Unidos y otras ciudades del mundo y que la Argentina ya empezó a incorporar.

Enhorabuena.

La nota completa, aquí.